jueves, 13 de octubre de 2011

Divina Providencia


Mi amiga Paula me ha prometido que en noviembre nos vamos juntas a la isla de Providencia a celebrar su cumpleaños, así que hasta entonces -y mientras tacho como una loca los días que faltan en el calendario- me estoy dedicando a investigar qué me voy a encontrar en ese paradisiaco destino, por cierto, Reserva de la Biosfera.

Lo de las playas de arena blanca y aguas cristalinas como la de la foto lo tengo claro, pero lo que no sabía es que allí voy a escuchar mucha música créole que es la suena en todo el Caribe.

Hoy aprendí que un grupo créole como dios manda necesita maracas, mandolina, tináfono y la carraca. Lo de las maracas no necesita explicación, pero os cuento que la carraca es la quijada de un caballo convertida en el instrumento que les marca el ritmo a la mandolina -guitarra de cuatro cuerdas-, y al tináfono -o tub bass- hecho con un balde para lavar ropa, un palo y una cuerda y que suena como un bajo.

Mazurcas, polcas, calipsos, jumping polkas, pasillos... Estos grupos tocan de todo y cantan la mayoría de sus canciones en creóle que es el dialecto que nació al mezclar hace siglos el español con el inglés.

Paula! Ve preparando el bikini, las chanclas y el pareo que "Divina Providencia" y los de la foto nos está esperando...

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