Mostrando entradas con la etiqueta Catalina Vélez Medellín Kiva Herbario Vallenpaz arracacha bore rascadera corozo costeño. Mostrar todas las entradas
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domingo, 23 de octubre de 2011

La cocina honesta de Cata Vélez

Catalina Vélez es otra de mis amigas colombianas y también chef, como Paula Silva. Este fin de semana he acompañado a las dos a Medellín donde tenían un evento. Qué ciudad tan bonita, tan humana, tan pensada para vivirla y disfrutarla. Y qué bien lo hemos pasado.

El sábado a mediodía Cata preparó un almuerzo en el Herbario -un  precioso restaurante del que os hablaré otro día- y todos disfrutamos muchísimo con su cocina honesta, como a ella le gusta llamarla, hecha con muchísimo amor y dedicación y fiel a toda una herencia gastronómica y culinaria.

Cata no sólo nos cocinó sino que nos habló de sus estudios en el extranjero, sus viajes, de Kiva -su restaurante en Cali- y de su empeño por utilizar esos productos autóctonos que no se comercializan y tienen escaso reconocimiento en la gastronomía colombiana como el copoazú, el bore, la arracacha, la rascadera, la uva de monte o el corozo costeño. Y también nos contó su colaboración con Vallenpaz, una fundación que reúne a más de cinco mil familias campesinas -muchas de ellas afectadas por el conflicto armado- con el propósito de instruirlas en el cultivo y comercialización de los productos que ella utiliza como materia prima en su restaurante.

Cata ama la cocina natural, los productos orgánicos. Nada de salsas preparadas, ni conservantes, ni químicos, ni almidones de maíz, ni pescados congelados, ni grasas vegetales hidrogenizadas.  ¿Y qué nos preparó en ese delicioso almuerzo? Pues ahí va el menú: langostino en aroma de cilantro y crema de chontaduro; atún en costra de galleta cuca y emulsión de desamargado de limón y biche; montadito de costilla braseada en malbec y ensalada de lenteja; lomo en emulsión de cacao D.O.C Santander y puré de maíz. Y de postre, ravioli de dulce de mamey, crema de birimbi y pipilongo y macadamia. Un lujo para los sentidos.

Gracias Cata por hacernos tan felices con tu cocina, por recuperar tantos sabores y saberes y enhorabuena de corazón por tu entrega y tu compromiso. Vente pronto a Bogotá. Ya sabes que aquí te estamos esperando...