¡A la orden! ¡A la orden! ¡A la orden! Nos llaman desde todos los puestos pero yo todavía ando medio dormida. Son las 6 de la mañana y he venido con mi amigo, el también español y chef Dani Meroño, a conocer la Plaza de Mercado de Paloquemao, una de las más importantes y tradicionales de Bogotá. La verdad, no me he podido buscar mejor guía para esta visita: Dani conoce este sitio como la palma de su mano y va saludando a diestro y siniestro como si fuera el mismísimo Presidente. Hasta tiene un artículo dedicado al lugar que le publicó Avianca en su revista.
El ritmo frenético del mercado me va poco a poco espabilando. Qué remedio. Nos vamos directos al puesto de Doña Eugenia (en la foto), la Reina del Ají. Yo no había visto tanto picante junto en mi vida: que si ají seco, de árbol, panca, mirasol, rocoto, jalapeño, chivato... Dios mío ¡qué espectáculo! Por fin se va el sueño pero ahora aparece el hambre. Dani sugiere lechona en el puesto de Doña Rosalba o caldo de raíz o parao -con miembro de toro y muy afrodisiaco, según me cuenta- pero, la verdad, tan temprano mi estómago no está para estos manjares, así que al final nos decidimos por unas arepas del Guavio recién hechas por Luz Dari con maíz pelado amarillo y mucho, mucho queso. Me pregunto qué he hecho yo para merecer esta delicia. ¿Y de bebida? Un jugo de manzana y zanahoria que nos tomamos entre tomates, calabacines, aguacates, acelgas y espinacas.
Nos acercamos hasta el puesto de Juan Pablo, al que Dani apoda cariñosamente el Doctor Hierbas, donde se puede encontrar remedio para cualquier mal, incluidos unos jabones con nombres tan curiosos como "Arrasa con todo", "Llama clientes", "Saca males" o "Garrapata", este último -me dicen- ideal para el amor. Habrá que probarlos.
Paloquemao tiene cerca de mil puestos y he leído por ahí que en una sola jornada se pueden vender entre 50 y 100 millones de pesos, cifra que varía según la época del año, y recibir 500 clientes a la hora. ¿Y sabéis de dónde le viene el nombre? De un árbol quemado que había cerca y que todo el mundo utilizaba como referencia para encontrarse.
Antes de irme me espera la gran sorpresa: el mercado de flores que funciona en el parqueadero desde la madrugada. Pensad en la flor que más os guste y estoy segura que aquí la encontráis: nos volvemos locos y compramos orquídeas hawaianas, aves del paraíso, repollitos, clavelitos chinos, girasoles baby y unas preciosas minicalas. Pienso en lo feliz que sería mi madre entre tantas flores y yo, de estar con ella.
El de la foto de abajo es Dani (con "mucho pelo" y vestido de negro) quien no es porque sea mi amigo, pero es uno de los mejores y más conocidos chefs de toda Colombia. Tiene un blog muy entretenido que se llama El cocinero viajero en el que relata sus aventuras gastronómicas y comparte unas recetas deliciosas y muy fáciles de preparar.
Y vosotros, ¿habéis estado alguna vez en Paloquemao?
Nos acercamos hasta el puesto de Juan Pablo, al que Dani apoda cariñosamente el Doctor Hierbas, donde se puede encontrar remedio para cualquier mal, incluidos unos jabones con nombres tan curiosos como "Arrasa con todo", "Llama clientes", "Saca males" o "Garrapata", este último -me dicen- ideal para el amor. Habrá que probarlos.
Paloquemao tiene cerca de mil puestos y he leído por ahí que en una sola jornada se pueden vender entre 50 y 100 millones de pesos, cifra que varía según la época del año, y recibir 500 clientes a la hora. ¿Y sabéis de dónde le viene el nombre? De un árbol quemado que había cerca y que todo el mundo utilizaba como referencia para encontrarse.
Antes de irme me espera la gran sorpresa: el mercado de flores que funciona en el parqueadero desde la madrugada. Pensad en la flor que más os guste y estoy segura que aquí la encontráis: nos volvemos locos y compramos orquídeas hawaianas, aves del paraíso, repollitos, clavelitos chinos, girasoles baby y unas preciosas minicalas. Pienso en lo feliz que sería mi madre entre tantas flores y yo, de estar con ella.
El de la foto de abajo es Dani (con "mucho pelo" y vestido de negro) quien no es porque sea mi amigo, pero es uno de los mejores y más conocidos chefs de toda Colombia. Tiene un blog muy entretenido que se llama El cocinero viajero en el que relata sus aventuras gastronómicas y comparte unas recetas deliciosas y muy fáciles de preparar.
Y vosotros, ¿habéis estado alguna vez en Paloquemao?